Técnicas de captación en escenario

Sonido en directo 10 min de lectura Actualizado 16 Jul 2026

Técnicas de captación en escenario

Colocar un micrófono en el escenario no es una decisión arbitraria. La posición, el ángulo, la distancia y el tipo de micrófono elegido determinan qué sonido llega a la consola, cuánto ruido ajeno se cuela con él y cómo de estable es el sistema frente al feedback. Antes de microfonear cada instrumento específico, hay un conjunto de principios que gobiernan cualquier decisión de captación en el escenario.

Principios fundamentales de captación

Distancia: el primer parámetro

La distancia entre el micrófono y la fuente sonora determina simultáneamente tres variables: el nivel de señal, el equilibrio entre sonido directo y sonido de sala, y la cantidad de bleed o sangrado de otras fuentes.

La ley del cuadrado inverso establece que al doblar la distancia entre micrófono y fuente, la señal se reduce en 6 dB. En la práctica esto significa que trabajar cerca (captación cercana o close miking) ofrece señal fuerte, sonido directo y máximo aislamiento de otras fuentes, a costa de perder la respuesta acústica del instrumento en el espacio. Alejarse da un sonido más abierto y natural pero capta más entorno —lo que en el escenario suele significar más feedback.

En directo, la tendencia general es trabajar cerca. La estabilidad del sistema frente al feedback y el aislamiento entre fuentes tiene prioridad sobre la "naturalidad" acústica que da la distancia.

Ángulo: tono y rechazo

El ángulo entre el eje del micrófono y la fuente no solo afecta al nivel de captación: también cambia el tono. Un micrófono apuntando directamente al eje de emisión de la fuente capta la respuesta más brillante y directa. Girarlo fuera de eje (off-axis) suaviza los agudos, reduce la sibilancia y puede dar un sonido más cálido, especialmente en condensadores.

Diferencia de tono según la posición del micrófono respecto a la fuente sonora

En el escenario, el ángulo también es una herramienta de rechazo: orientar el punto nulo del patrón polar hacia los monitores o hacia otra fuente ruidosa reduce el bleed sin necesidad de cambiar de posición.

Efecto de proximidad

El efecto de proximidad es el incremento de frecuencias bajas que experimentan los micrófonos direccionales cuando se acercan mucho a la fuente. A pocos centímetros de distancia, la respuesta en graves puede aumentar hasta 12-14 dB alrededor de los 100 Hz. Solo los micrófonos omnidireccionales están libres de este efecto.

En el escenario, el efecto de proximidad tiene dos caras:

  • Como problema: Un vocalista que varía constantemente la distancia al micrófono produce cambios de nivel y de timbre difíciles de controlar en la consola. La solución habitual es aplicar un filtro paso alto en el canal.
  • Como recurso: Acercar deliberadamente el micrófono aporta más cuerpo y calidez a una voz fina, o engrosa el ataque de una caja. Es una herramienta de ecualización sin ecualización artificial.

Bleed y la regla de 3 a 1

El bleed (o sangrado) es la captación indeseada de fuentes ajenas al micrófono objetivo. En un escenario lleno de fuentes sonoras cercanas, el bleed es inevitable, pero puede minimizarse.

La regla de 3 a 1 establece que la distancia entre dos micrófonos activos debe ser al menos el triple de la distancia de cada micrófono a su propia fuente. Si el micrófono de caja está a 5 cm del parche, el micrófono de hi-hat debería estar al menos a 15 cm del micro de caja. Cuando esta proporción no se respeta, aparece el efecto de filtro de peine (comb filtering): cancelaciones de fase que generan un sonido hueco y artificial.

Regla del sangrado de micrófonos con el 3 a 1

Las estrategias principales para reducir el bleed son: acercar el micrófono a la fuente, usar patrones más direccionales (supercardioide o hipercardioide) y, cuando sea posible, añadir separación física entre fuentes (pantallas, deflectores).

El filtro paso alto como herramienta estándar

En el directo, el filtro paso alto (High-Pass Filter o HPF) se aplica a prácticamente todos los canales como medida preventiva. Su función es eliminar las frecuencias graves que cada fuente no necesita reproducir: el rumble mecánico del suelo, el ruido de los cables, las frecuencias que el instrumento no emite naturalmente.

Acumular graves innecesarios en todos los canales enturbia la mezcla, consume headroom y añade energía que el sistema PA tiene que mover, incrementando la tendencia al feedback. La frecuencia de corte típica varía según la fuente: desde 80-100 Hz en voces y overheads, hasta 40-60 Hz en bombos.

Captación de la voz

La voz es el canal más expuesto del escenario: el cantante se mueve, varía la distancia, suda, y el micrófono trabaja a centímetros de los monitores. El estándar es un micrófono dinámico cardioide —el Shure SM58 y sus equivalentes llevan décadas siendo la referencia— colocado cerca de la boca, con el micrófono inclinado ligeramente hacia arriba para reducir el pop de oclusivas.

Principios clave en la captación de voz:

  • Distancia de trabajo: Entre 5 y 15 cm es el rango habitual. Más cerca añade cuerpo por efecto de proximidad; más lejos da claridad pero reduce la ganancia antes del feedback.
  • Posición del monitor: Directamente detrás del micrófono (a 180°) para aprovechar el máximo rechazo del patrón cardioide.
  • Filtro paso alto: Corte en torno a 80-120 Hz para eliminar el rumble y el exceso de graves del efecto de proximidad.
  • Ángulo off-axis: Inclinar el micrófono unos 15-20° fuera del eje de los monitores puede reducir el feedback sin afectar perceptiblemente a la captación de la voz.
Captación de voz con micrófono dinámico en concierto

Captación de la batería

La batería es la fuente más compleja del escenario: múltiples instrumentos con rangos de frecuencia y niveles sonoros muy distintos, todos en un espacio reducido. El enfoque estándar combina micrófonos cercanos en los elementos individuales con overheads que capturan el conjunto.

Bombo

El micrófono de bombo se coloca dentro del bombo, a través del agujero del parche trasero (resonante), apuntando hacia la zona donde la maza golpea el parche frontal (batido). La distancia al parche batido determina el carácter: muy cerca da más ataque y click; algo más alejado da más cuerpo y grave.

Captación bombo de batería con Shure Beta 52

El micrófono estándar es un dinámico diseñado para bajas frecuencias y alto SPL, como el AKG D112 o el Shure Beta 52. El filtro paso alto no se aplica en el bombo —es precisamente el canal que necesita los graves— pero sí puede aplicarse un filtro paso bajo para limitar las frecuencias altísimas que aportan más ruido que información.

Caja (redoblante)

El micrófono de caja se coloca a unos 3-5 cm del parche superior, inclinado hacia el centro del parche. El Shure SM57 es la referencia universal. Apuntar al centro da más ataque; desplazarlo hacia el borde suaviza el sonido.

Captación caja de batería con dos Shure SM57

Es habitual añadir un segundo micrófono bajo la caja, apuntando al parche inferior, para captar el sonido de los resortes (bordoneras). Este micro se invierte de fase en la consola, ya que ambos micrófonos reciben el sonido en fase opuesta al estar en lados contrarios del parche.

Toms

Los toms se microfonean con dinámicos de diafragma pequeño o con micrófonos de clip específicos para percusión, colocados cerca del aro, apuntando al centro del parche. En contextos con muchas fuentes cercanas, se prefieren patrones supercardioides o hipercardioides para maximizar el aislamiento entre toms y respecto a los overheads.

Captación toms de batería con dos micros supercardioides

Overheads

Los overheads son micrófonos de condensador situados por encima de la batería. Su función no es solo captar los platillos: son los responsables de la imagen global del kit, de la sensación de conjunto y de la naturalidad del sonido. Apuntan hacia el centro del set, a una altura de entre 1 y 1,5 metros sobre la batería.

Captación overheads de batería con dos micros omnidireccionales

En directo, la configuración más habitual es un par en XY (dos condensadores con cápsulas en ángulo de 90° y muy juntas) centrados sobre el kit, o dos micrófonos en configuración A/B espaciado (uno sobre el lado del hi-hat, otro sobre el ride), siguiendo la regla de 3 a 1 respecto a los close mics. Los condensadores de pequeño diafragma ofrecen una respuesta en frecuencia más precisa y consistente.

Configuración de batería típica en directo

  • Bombo: 1 dinámico (AKG D112, Shure Beta 52) dentro del bombo.
  • Caja superior: 1 dinámico (Shure SM57) a 3-5 cm, inclinado al centro.
  • Caja inferior: 1 dinámico (fase invertida) apuntando a los resortes.
  • Toms: 1 dinámico o clip por tom, patrón supercardioide.
  • Overheads: Par de condensadores de pequeño diafragma (XY o A/B).
  • Hi-hat: Opcional. Condensador de pequeño diafragma a unos 10-15 cm, off-axis.

Captación de la guitarra eléctrica

La guitarra eléctrica se capta a través de su amplificador. El estándar en directo es un micrófono dinámico cardioide colocado directamente frente al altavoz del cabinet, prácticamente pegado a la rejilla o a pocos centímetros.

Captación de guitarra eléctrica a través de altavoz

La posición en el cono determina el carácter del sonido:

  • Centro del cono: Más ataque, más presencia en medios-altos, sonido más brillante y agresivo.
  • Entre centro y borde: Equilibrio entre brillantez y calidez. Posición más habitual.
  • Borde del cono: Más calidez, menos presencia, sonido más suave y redondo.

Inclinar el micrófono off-axis (no perfectamente perpendicular al altavoz) también suaviza los agudos. En cabinets con varios altavoces, cada uno suena ligeramente diferente: vale la pena escuchar cada uno antes de decidir cuál microfonear.

En grandes producciones es habitual combinar el micrófono cercano con un segundo micrófono a 1-2 metros del cabinet, que capta más ambiente. Siempre debe verificarse la fase entre ambos.

Captación de la guitarra acústica y el bajo

Guitarra acústica

La guitarra acústica es un instrumento especialmente desafiante en el escenario: su sonido natural requiere un condensador para captarse con fidelidad, pero la sensibilidad del condensador lo hace muy propenso al feedback con los monitores.

Captación de guitarra acústica apuntando al traste 12

Las posiciones más habituales son:

  • Traste 12, a 15-20 cm: Capta el equilibrio entre la claridad del mástil y la calidez de la caja. Posición más versátil.
  • Entre la boca y el puente, a 20-30 cm: Más brillantez y percusión. Útil si la guitarra necesita destacar en una mezcla densa.
  • Apuntando a la boca directamente: Mucho grave y cuerpo, pero extremadamente sensible al feedback. No recomendable en directo con monitores.

En directo es frecuente combinar un micrófono de condensador con una pastilla piezoeléctrica: la pastilla aporta estabilidad y resistencia al feedback; el micrófono aporta naturalidad y aire. La mezcla de ambas señales en consola da el mejor resultado.

Bajo eléctrico

El bajo se capta casi siempre mediante caja DI, que convierte la señal directa del instrumento en una señal balanceada de nivel de micrófono. Es la opción más limpia, consistente y libre de problemas de feedback. Muchos técnicos combinan la DI con un micrófono dinámico en el amplificador de bajo para añadir carácter y punch al canal.

Captación de bajo electrico con DI box y microfono en el altavoz del bajo

Captación de instrumentos de viento

Los instrumentos de viento presentan un reto específico: emiten sonido por la campana pero también por las llaves, los orificios y el cuerpo del instrumento. Microfonear solo la campana da un sonido brillante pero incompleto.

Viento metal (trompeta, trombón, tuba)

El micrófono se coloca a unos 15-30 cm de la campana, ligeramente desplazado del eje para evitar el blast de aire directo que puede saturar la cápsula y causar distorsión. Un ángulo de unos 15-20° off-axis es habitual. Se usan tanto dinámicos (más resistentes y con menos tendencia al feedback) como condensadores de pequeño diafragma.

Captación de trompeta con micro en la campana

Viento madera (saxofón, clarinete, flauta)

El saxofón y el clarinete irradian sonido a lo largo de todo el cuerpo del instrumento. El micrófono se coloca a una distancia media de 20-40 cm, apuntando hacia la zona baja del instrumento (entre las llaves intermedias y la campana), no directamente a la campana. Esto capta el sonido global del instrumento con mayor equilibrio frecuencial.

Captación de clarinete con micro en las llaves medias

La flauta irradia principalmente desde la embocadura y los agujeros. El micrófono se coloca a unos 15-20 cm de la embocadura, apuntando hacia la zona central del tubo, y siempre algo off-axis para evitar el soplido directo.

Gestión del bleed en el escenario

En un escenario con batería, amplificadores y monitores sonando simultáneamente, eliminar el bleed por completo es imposible. El objetivo es gestionarlo para que no genere problemas de fase ni enturbie la mezcla.

Las estrategias principales son:

  • Proximidad: Cuanto más cerca esté el micrófono de su fuente, mejor será la relación señal/bleed.
  • Patrón polar adecuado: Supercardioide o hipercardioide en contextos de alta densidad sonora.
  • Orientación del punto nulo: Dirigir la zona de máximo rechazo del patrón hacia las fuentes no deseadas.
  • Separación física: Pantallas absorbentes, cabinets apuntados hacia atrás del escenario o racks aislados reducen el sangrado entre fuentes.
  • Gates en consola: Compuertas de ruido (noise gates) que cierran el canal cuando la fuente propia no está sonando, evitando que el bleed pase a la mezcla.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el efecto de proximidad y cómo afecta al sonido en directo?

El efecto de proximidad es el incremento de las frecuencias bajas que se produce en los micrófonos direccionales cuando la cápsula se acerca mucho a la fuente sonora. En directo, los vocalistas lo usan a su favor para obtener más cuerpo y presencia al acercarse al micrófono, pero puede convertirse en un problema si el cantante no mantiene una distancia consistente, generando variaciones de timbre y nivel. Los micrófonos omnidireccionales no presentan este efecto.

¿Qué es el bleed o sangrado entre micrófonos y cómo se reduce en el escenario?

El bleed o sangrado es la captación indeseada de fuentes sonoras ajenas al micrófono objetivo: que el micro del bombo capture la caja, o que el de voz capture los monitores. Se reduce acercando el micrófono a la fuente propia (más señal directa), eligiendo patrones más estrechos (supercardioide o hipercardioide) y aplicando la regla de 3 a 1: la distancia entre dos micrófonos activos debe ser al menos el triple de la distancia de cada uno a su fuente.

¿Dónde se coloca el micrófono en un amplificador de guitarra en directo?

El estándar en directo es un micrófono dinámico cardioide —normalmente un Shure SM57— colocado a escasos centímetros del altavoz. El tono varía según la posición en el cono: apuntando al centro se obtiene más ataque y brillo, mientras que desplazarlo hacia el borde suaviza el sonido y aporta más calidez. Para mayor carácter se puede combinar con un segundo micrófono a mayor distancia del cabinet, teniendo en cuenta siempre la fase entre ambos.

¿Cómo se microfonea una batería en un concierto en directo?

En directo, la batería se microfonea con micrófonos cercanos (close mics) en cada elemento clave: un dinámico en el bombo (dentro del parche, apuntando a la maza), un dinámico en la caja (a unos 5 cm del parche, inclinado hacia el centro) y condensadores como overheads para capturar el conjunto y los platillos. En entornos con muchas fuentes sonoras cercanas, se prefieren patrones supercardioides o hipercardioides en los close mics para maximizar el aislamiento.

¿Cuál es la diferencia entre microfonear una guitarra acústica con o sin pastilla en el escenario?

Con pastilla piezoeléctrica la señal es directa, limpia y sin riesgo de feedback, pero carece de la 'respiración' acústica del instrumento y puede sonar artificial. Con micrófono de condensador (colocado a unos 15-20 cm apuntando al traste 12 o entre la boca y el puente) se captura el sonido natural completo, pero la sensibilidad del condensador lo hace mucho más propenso al feedback con los monitores. En directo es habitual combinar ambos sistemas para equilibrar naturalidad y estabilidad.

¿Por qué se aplica un filtro paso alto (HPF) a la mayoría de los canales en directo?

El filtro paso alto elimina las frecuencias graves e infragaves innecesarias de cada canal: el micro de caja no necesita los graves profundos, el de voz no necesita el rumble del suelo, el de platillos no necesita nada por debajo de los 80-100 Hz. Limpiar esas frecuencias en cada canal reduce el ruido de fondo acumulado en la mezcla, mejora la inteligibilidad general y reduce la energía que el sistema PA tiene que reproducir, disminuyendo también la tendencia al feedback.

¿Cómo se microfonea un instrumento de viento en directo?

Los instrumentos de viento de metal (trompeta, trombón) se captan habitualmente con un micrófono dinámico o de condensador colocado a unos 15-30 cm de la campana, ligeramente desplazado del eje para evitar el blast de aire directo. Los de madera (saxofón, clarinete) irradian el sonido por toda la campana y los agujeros, por lo que el micrófono se coloca a una distancia media (20-40 cm) apuntando hacia la zona baja del instrumento para captar el sonido global, no solo la campana.