Hablar de "tipos de micrófono" es, en realidad, hablar de varias clasificaciones distintas superpuestas entre sí. Un mismo micrófono puede describirse a la vez por cómo convierte el sonido en electricidad, por el tamaño de su cápsula, por hacia dónde escucha, por su forma física y por cómo se conecta a la consola. Entender estos criterios por separado —y cómo se combinan— es la base para elegir con criterio el micrófono adecuado para cada situación.
Clasificación por principio de transducción
El criterio más fundamental es cómo convierte el micrófono la vibración del diafragma en señal eléctrica, tal como se explica en detalle en el artículo sobre el funcionamiento del micrófono. A modo de resumen:
- Dinámico (bobina móvil): Inducción electromagnética. Robusto, pasivo, sin necesidad de alimentación. Tolera niveles de presión sonora muy altos.
- De condensador: Principio electrostático. Más sensible y detallado, requiere phantom power (+48V) para funcionar.
- De cinta: Inducción electromagnética con una cinta metálica como elemento único. Sonido cálido y natural, muy frágil, señal de salida débil.
- Electret: Variante de condensador con carga eléctrica permanente de fábrica. Económico y muy extendido en micrófonos de bajo coste, de solapa y de dispositivos móviles.
Clasificación por tamaño de diafragma
Dentro de los micrófonos de condensador, existe una segunda clasificación relevante según el tamaño físico de la cápsula:
- Gran diafragma (LDC, Large Diaphragm Condenser): Cápsula de 25 mm o más. Mejor relación señal-ruido, efecto de proximidad más pronunciado y un carácter sonoro más colorido. Es el estándar para grabación vocal.
- Pequeño diafragma (SDC, Small Diaphragm Condenser): Cápsula de 12-15 mm. Respuesta más rápida a los transitorios y patrón polar más consistente fuera de eje. Preferido para instrumentos acústicos, overheads de batería y técnicas de grabación estéreo.
Esta distinción se desarrolla con mayor profundidad en el artículo dedicado a la microfonía en el estudio.
Clasificación por patrón polar
El patrón polar (o directividad) define desde qué direcciones capta el sonido un micrófono: si escucha por igual en todas direcciones, si rechaza el sonido trasero, o si capta únicamente desde un eje muy estrecho. Los patrones más habituales son el cardioide, el omnidireccional, el bidireccional (figura de 8) y las variantes supercardioide e hipercardioide.
Esta característica es lo suficientemente importante como para merecer un artículo propio, donde se explica en profundidad cómo se representan gráficamente los patrones polares, qué determina el patrón de un micrófono y cómo influye en su comportamiento frente al feedback y el aislamiento de fuentes.
Clasificación por formato físico
Más allá del mecanismo interno, los micrófonos también se agrupan según su diseño externo y el uso al que está destinado cada formato.
Micrófono de mano
El formato más habitual en directo: el intérprete lo sostiene y lo dirige hacia su boca, controlando activamente la distancia y el ángulo de captación. Disponible tanto con cable como en versión inalámbrica.
Micrófono de estudio (side-address)
Micrófonos de gran diafragma montados verticalmente en un soporte, con la cápsula orientada hacia el lateral del cuerpo del micrófono en lugar de hacia su extremo. Es el formato característico de la grabación vocal y de instrumentos en estudio.
Micrófono de solapa (lavalier)
Un micrófono de condensador en miniatura, habitualmente de tecnología electret, que se sujeta a la ropa del intérprete. Es el formato más discreto y menos visible, muy utilizado en teatro, televisión y conferencias.
Micrófono de diadema (headset)
Se fija a la cabeza del intérprete mediante una banda o un gancho de oreja, manteniendo la cápsula siempre a la misma distancia de la boca. Ofrece un nivel de señal consistente incluso con movimiento, por lo que es la opción de referencia en teatro musical, presentaciones y actividades con manos libres.
Micrófono de cañón (shotgun)
Reconocible por su cuerpo alargado con un tubo de interferencia —una serie de ranuras a lo largo del cuerpo— que le confiere una directividad extrema: rechaza el sonido lateral y capta con precisión desde su eje frontal, incluso a cierta distancia de la fuente. Es el estándar en cine, televisión y producción de vídeo, montado sobre una pértiga (boom) o sobre la cámara.
Micrófono de superficie (boundary / PZM)
Una cápsula muy pequeña montada a ras de una placa plana que se apoya directamente sobre una superficie —una mesa, un suelo, un escenario—. Al eliminar las reflexiones tempranas que se producirían entre esa superficie y un micrófono convencional colocado sobre ella, capta el sonido del conjunto de la sala de forma más uniforme. Habitual en salas de conferencias, teatro y captación de coros.
Micrófono USB
Integra en la propia cápsula el preamplificador y el convertidor analógico-digital, de forma que se conecta directamente al ordenador sin necesidad de una interfaz de audio externa. Muy popular en podcasting, streaming y grabación doméstica sencilla, aunque con menor flexibilidad que un micrófono XLR conectado a una interfaz dedicada.
Micrófono de contacto (pickup)
No capta el sonido transportado por el aire, sino que se adhiere directamente al cuerpo de un instrumento acústico y capta su vibración física, habitualmente mediante el principio piezoeléctrico. Es habitual en guitarras acústicas, violines y otros instrumentos de cuerda en contextos donde la captación con micrófono convencional no es práctica.
Micrófono de medición
Un micrófono omnidireccional de precisión, calibrado individualmente en fábrica, diseñado para tener la respuesta en frecuencia más plana y neutra posible en todo el rango audible. No busca ningún carácter sonoro propio: su función es representar fielmente la acústica real de una sala o el comportamiento de un sistema de PA, y se utiliza junto a software de análisis acústico para calibración de sistemas y tratamiento de salas.
Clasificación por tipo de conexión
Por último, los micrófonos también se diferencian por cómo transmiten la señal desde la cápsula hasta el equipo de grabación o refuerzo sonoro:
- Con cable (XLR): La señal analógica viaja directamente por un cable balanceado hasta la consola o interfaz. Es la conexión estándar en entornos profesionales por su fiabilidad y su ausencia de latencia.
- Inalámbrico: El micrófono incorpora —o se conecta a— un pequeño transmisor de radiofrecuencia que envía la señal hasta un receptor situado junto a la consola. Ofrece libertad de movimiento a cambio de mayor complejidad técnica.
- USB / digital: El propio micrófono realiza la conversión analógico-digital internamente y se conecta directamente al ordenador.
Esta clasificación es independiente del principio de transducción: un micrófono inalámbrico puede tener una cápsula dinámica o de condensador exactamente igual que uno con cable; lo único que cambia es cómo viaja la señal hasta su destino.
Resumen: los cinco ejes de clasificación
- Transductor: Dinámico, condensador, cinta, electret.
- Diafragma (en condensadores): Gran diafragma (LDC) o pequeño diafragma (SDC).
- Patrón polar: Cardioide, omnidireccional, figura de 8, super/hipercardioide.
- Formato físico: De mano, de estudio, de solapa, de diadema, de cañón, de frontera, USB, de contacto, de medición.
- Conexión: Con cable (XLR), inalámbrico, USB/digital.